En la década de los ’50, un grupo de pioneros italianos desembarcaron en tierras criollas buscando nuevas oportunidades. Llegando a una nueva tierra, y con un idioma distinto al de su madre patria, este grupo de inmigrantes arribaron a Venezuela con una maleta llena de esperanzas y con un empuje que los llevaría a crear uno de los sitios más emblemáticos de la italianidad en el país. A la fecha, este se conoce como el Centro Italiano Venezolano.
La visión de estos pioneros era materializar un centro social donde los italianos en Venezuela pudieran esparcir sus raíces y, al mismo tiempo, compartir su cultura y tradiciones. Estos emprendedores tenían ideado crear un sitio en común donde rigiera el asociativismo. Para su fortuna, con el transcurso de unos años la visión de unos pocos se convirtió en la historia de toda una comunidad.
Los cimientos en que se fundó el Centro Italiano Venezolano
El 26 de marzo de 1964, oficialmente se adquirió el terreno donde reside hoy el Centro Italiano Venezolano de Caracas (CIV); una casa de la italianidad en Venezuela. Hoy por hoy se considerada como una de las instituciones más grandes y representativas de la colectividad italo venezolana en el país.
Los primeros años fueron cruciales para la fundación de este proyecto, dado que se necesitaban contribuyentes y voluntarios que pudieran brindar un apoyo constante. Pero la dirección de esta institución cambió de rumbo en 1967.

Para aquel entonces, tanto Caracas como La Guaira sufrieron daños por un fuerte terremoto que dejó grandes estragos. Debido a este trágico suceso, la comunidad italiana vio la importancia de tener un lugar en común como punto de reunión, para que en los momentos de adversidad todos se pudieran encontrar en un mismo lugar.
Primeros pasos
El proyecto fue avanzado a pasos acelerados. En su etapa inicial se realizaron los primeros movimientos de tierra y se construyeron las primeras canchas de fútbol, tenis y de bochas (muy similar a las bolas criollas). Para el año 1983, ya se había inaugurado el Edificio Sede del CIV.
En sus paredes yacen diversas anécdotas e historias de todas las ocurrencias que tuvieron que vivir ese grupo de pioneros italianos. Recordemos que el Centro Italiano Venezolano se creó gracias al sueño de 39 socios fundadores y colaboradores, todos dirigidos por el presidente fundador, Lorenzo Tomassi, que ejerció cargos desde 1964 hasta 1970.
Zonas de esparcimiento

Con el transcurso de los años, el Centro Italiano Venezolano fue creando nuevas salas para el disfrute de todos sus socios. Podemos encontrar el conocido Salón Italia; un Salón V.I.P, reconocido como Salón Gaetano Bafile; una sala de cartas; salones de billar y dominó. En sus interior se puede disfrutar de una Galería de Arte (Galería Giotto), en la cual se exhiben diferentes muestras artísticas y la biblioteca Giosué Carducci.
Por otra parte, también disponen de distintos restaurantes y cafetines; dos heladerías; un gimnasio; una peluquería; salones donde se imparten clases de artes marciales y un cyber-café. También podemos encontrar una enfermería, consultorios médicos y odontológicos, un bodegón, una farmacia y una librería que está a disposición de todos los socios.
Espacios verdes y recreativos
El Centro Italiano Venezolano cuenta con lugares de reunión para todas las personas: la plaza, Parque Infantil Gori, la Plaza de La Juventud y una capilla. También dispone de cuatro piscinas para la práctica de natación y recreación de los socios, además de seis canchas de arcilla para jugar tenis y dos canchas de fútbol.
El club cuenta con otros espacios para el disfrute de otros deportes. Aquí podemos encontrar una cancha de usos múltiples, donde se puede practicar voleibol, futbolito y baloncesto. También cuentan de una cancha para jugar voleibol de arena, un gimnasio olímpico, varias canchas de “bocce” (juego típico italiano) y bolas criollas.
Voceros de la educación
Con cada nueva adición a la infraestructura del club, también se tenía planeado crear grupos en donde los niños, jóvenes y adultos pudieran ganar nuevas aptitudes. De esta forma, nacieron distintas agrupaciones artísticas en el CIV. Entre ellas podemos encontrar el Grupo de Danzas Folklóricas “Arlecchino”, el Grupo Teatral “Maschere” y la agrupación de Flamenco y de Danzas Modernas.

También cuentan con grandes atletas que se han desempeñado en distintas disciplinas: fútbol, natación, tenis, waterpolo, voleibol, gimnasia, judo, kung-fú, baloncesto, taichi, dominó, fútbol de salón, entre otras. Además, disponen de varios salones donde se dictan cursos de italiano, inglés, pintura, escultura y manualidades.
Una institución dedica a su comunidad
Para la fecha, se estima que el club está conformado por 22 mil personas (tanto directivos como socios). Estos permanecen comprometidos con la institución, su labor en Venezuela y el esparcimiento de sus tradiciones en todo el territorio nacional.
Tal y como alude la institución en sus estatutos, el CIV “persigue fines de esparcimiento, deportivos, culturales, asistenciales y filantrópicos, y a través de ellos, pretende crear un mayor y mejor entendimiento entre la colectividad italiana y venezolana”.


