La ONG CISV (Comunidad, Compromiso, Servicio y Voluntariado), está presente desde 2001 en la región andina, específicamente en Mérida, realizando diversos proyectos de cooperación al desarrollo. Entre sus misiones está la seguridad alimentaria, justicia social y afirmación de los derechos humanos. De esta forma apoyan a las organizaciones locales promoviendo el papel de la mujer, mejorando así la cultura y los recursos locales.
Con el paso de los años, el CISV muestra a través de distintas actividades los recursos naturales que tiene Venezuela. A su vez, ha creado consciencia en la población para mostrar todas las maravillas que tiene el país.
La crisis migratoria como un reflejo del deterioro del país
En los últimos años, CISV ha diseñado, acompañado y concluido con éxito muchos proyectos financiados por diversas organizaciones públicas y privadas, europeas e italianas en particular. No obstante, su coordinador para Venezuela, Ignazio Pollini, afirmó para “Italia con té” que en el interior del país se ha visto una gran migración por los altos costos de vida.
“Las necesidades que hemos visto, tanto en los centros urbanos como en las zonas rurales, son muchas y están aumentando exponencialmente. El desafío de encontrar recursos económicos y humanos para desarrollar proyectos de apoyo a las poblaciones más pobres y empobrecidas es siempre más grande”.
Proyectos frenados en Mérida
Distintos proyectos de esta organización tuvieron que detenerse por la falta de apoyo y recursos. Por dar un ejemplo, hace 6 años el CISV desarrolló, en coordinación con la ONG UNIANDES de Mérida, una red de apoyo y formación de mujeres “defensoras” de derechos humanos. No se sabe si en el futuro se pueda seguir realizando este tipo de actividades.
El trabajo de la CISV
En la ciudad de Mérida han apoyado a dos centros de atención a niños abandonados. Uno de ellos es el “Jardín de la Esperanza”, en un sector popular entre los más pobres y desfavorecidos de la ciudad; ayudando a veinte niñas y adolescentes que provienen de 8 familias multiproblemáticas.

De esta forma, velando por la nutrición, la educación, el deporte, la salud y la gestión del tiempo libre. Todo con un entrelazamiento de actividades que involucran a sus familiares, para redimirlas y ayudarlas para que asuman su rol parental.
¿Qué es el Jardín de la Esperanza?
El Jardín de la Esperanza es financiado por la Fundación Germano Chincherini del Lago de Garda. La fundación depende de la empresa Park Hotel Italia: el fundador, a su muerte en el año 2000, pidió crear una fundación en su nombre en apoyo a los niños abandonados en varios proyectos. Estos proyectos son financiados en gran parte con los ingresos de la cadena hotelera.
Fundación Don Bosco
El segundo centro es la Fundación Don Bosco que acoge a unos 35 niños en similares condiciones con manutención y alojamiento. Aquí aseguran todos los servicios, y la mayoría de los niños viven en el sitio de lunes a viernes.

“Es un gran desafío, porque el mantenimiento de tantos niños, personal e instalaciones implica altos costos todos los meses y la financiación es escasa”. En la pagína web Fundacion Don Bosco Merida pueden encontrar más información sobre este proyecto.
Proyectos internacionales del CISV
En los últimos años, de 2001 a 2017, el CISV ha coordinado experiencias de voluntariado internacional para jóvenes italianos y también de otros países europeos, todo a través del proyecto del Servicio Civil Internacional (un año continuo de presencia del país) y EVS, Servicio Voluntario Europeo (por 3 o 6 meses de presencia). También han realizado campamentos escolares internacionales, para más de 150 jóvenes.


