La movida artística en Venezuela cambió rotundamente con la llegada de una mujer que tenía una convicción que se basa en los ideales de la excelencia. Amable, cariñosa y servicial. Estos son algunos de los adjetivos con los que la comunidad italo venezolana describe a Marcella Mosca; más que una persona, es toda una escuela de las artes.
Su labor para la comunidad italo venezolana no pasó desapercibida, siendo la principal promotora y fundadora de varios grupos culturales en el Centro Italiano Venezolano de Caracas (CIV).
Entre ellos podemos apreciar el grupo de danza folklórica, música, biblioteca, teatro infantil, juvenil y adulto. En los últimos años, Marcella empezó lo que sería el cierre de toda una carrera altruista con la creación de la Misión Ecológica.
Primeros pasos en Venezuela
Su historia comenzó en 1952, año en que arribó a las costas de Venezuela. Unos años más tarde, en 1969, Marcella toma el reto de educar y transmitir sus experiencias a los miembros del Centro Italo Venezolano.
Sus enseñanzas han pasado de generación en generación. Sus viejos estudiantes han pasado los conocimientos aprendidos a los nuevos, donde el teatro, la danza, el baile, la música y el canto siempre han sido los puntos de reunión entre la comunidad y Marcella.
El teatro de Marcella Mosca
En el cierre del XIX Festival de Teatro de Interclubes, Marcella da un discurso donde recuerda todos los momentos que ha vivido como artista. “Muchos son los recuerdos que atesoro, algunos muy buenos, otros no tan buenos, muchas luchas, a veces estériles, pero para seguir debe haber voluntad de levantarse y, como Lázaro, otra vez caminar hacia la vida . La vida es un continuo aprendizaje, no en vano se dice: el teatro es la vida, la vida es un teatro”.

Y es que de todas las ramas artísticas en las que se desenvolvió Marcella, el teatro siempre fue para ella una musa que tenía el timón de su vida
Las tablas como un medio
Para Marcella, las artes escénicas eran más que un simple hobby o una actividad cotidiana en su vida. Era una forma de expresarse y transmitir las emociones que ella sentía.
En sus inicios, la actriz recordó que el teatro en su época era muy diferente a lo que es en la actualidad. “Se le consideraba como una actividad frívola, en la cual no existía una capacitación, y por esto, la pasión y perseverancia jugaban un rol tan fundamental para un actor”.
El sueño de Marcella
Marcella quería que la experiencia teatral venezolana fuera distinta a lo que ella vivió. Para la actriz, las tablas no eran de nadie, era un punto de encuentro que dejaba volar la creatividad. Su sueño para el futuro era que la movida teatral en el país fuera más abierta y que su norte siempre fuese el intercambio cultural.
Solo un hasta luego
El pasado mes de febrero se cumplió oficialmente un año desde la partida física de Marcella Mosca, que falleció a la edad de 100 años. Teniendo una carrera de 50 años al servicio de la movida cultural en Venezuela, y especialmente al Centro Italo Venezolano, la misma organización le dedicó unas palabras para conmemorar su primer aniversario.

“Era famosa por amar el teatro con pasión la cual hizo su propia razón de vivir. Marcella Mosca, una institución muy especial dentro del Centro Venezolano Italiano, siempre nos alienta a que la vida puede ser generosa y larga, puede ofrecer emociones y satisfacciones continuas, pero sobre todo debe ser amada, expresando este amor a través de algo que impregna a través de nosotros, que no tiene edad y es gratis, limpio y joven, como la canción de un niño feliz”.
Familia Centro Italiano Venezolano


