Ciudad Guayana recordará a uno de sus personajes icónicos: Ercole D´Addazio, quien falleció este martes 2 de noviembre. D´Addazio nació en Italia el 21 de marzo de 1931. El llegó a Venezuela a los 18 años de edad y en 1954 se mudó a Ciudad Guayana. Llegó al país buscando mejores oportunidades de vida, ya que después de la Segunda Guerra Mundial, Italia todavía estaba transitando por un momento de reconstrucción.
Los primeros pasos de Ercole en Venezuela
“Él pensó que se repetiría la misma historia y no quería volver a ser testigo de lo ya vivido, por lo que al tener 17 años de edad, cuando le correspondía cumplir con el servicio militar, le expresó a su madre que preferiría escapar a otro país que no estuviera involucrado, antes que enrolarse al ejército”, narró Evelio Lucero en una crónica sobre Ercole D’Addazio.

Su trayectoria en el país está marcada por todos los aportes que ha realizado a favor de la comunidad. También ha sido un precursor de la divulgación de las tradiciones y costumbres italianas en Venezuela.
El primer trabajo de un joven inmigrante
La travesía del joven Ercole empieza en Macuto, donde trabajó como ayudante de mecánico. Día tras día, el joven italiano reparaba vehículos y motocicletas en un taller. Sus primeros meses en Venezuela fueron complicados; el sueldo que tenía del taller apenas le alcanzaba para vivir, hasta que un día tuvo la dicha de encontrarse con un hombre que le daría la vuelta a su destino.
Una vida al servicio de Venezuela
Su trayectoria en el país está marcada por todos los aportes que ha realizado a favor de la comunidad. También ha sido un precursor de la divulgación de las tradiciones y costumbres italianas en Venezuela. Una vez que Ercole D’Addazio llegó a Ciudad Guayana, este se unió a la comunidad italiana para sacar adelante un proyecto que los uniría en un solo lugar…Como una sola familia. Este proyecto se consolidó como el Centro Italiano Venezolano de Guayana (CIVG), un club social en el cual Ercole fue miembro fundador.
Recordando una leyenda

Osmar Baena, capitán de los mesoneros del Club Ercole, admitió que recordará a D´Addazio como un padre y ejemplo de vida. “Mis palabras quedan cortas para expresar la admiración que siento y tuve. Me quedaré con todos los buenos momentos, con la constancia, esmero y dedicación que siempre tenía para su restaurante”, acotó.
Llamó al Restaurant Ercole como “su querido templo, donde quedará por siempre grabado en cada rincón”. Por su parte, Isamar Román, encargada y cajera del club resaltó que Ercole D´Addazio amaba mucho la cocina y luchó por mantener sus raíces.
“Fue una persona estricta. Una de las cosas que yo admiraba de él es su fuerza y pasión por la gastronomía y los vinos. Amaba Venezuela y amaba sus raíces, un inmigrante a quien admirar”, mencionó.
Isamar Román
El chef Néstor Acuña señaló que Ercole D´Addazio es un ícono invaluable de Ciudad Guayana. “Su espíritu de constancia y disciplina morará entre nosotros, los que fuimos testigos de su esfuerzo y dedicación para la construcción de esta ciudad”, apuntó.
Con información de Diario Primicia


