Como una forma de rememorar el holocausto y la migración judía a Venezuela, la organización Espacio Anna Frank realizó un nuevo ciclo de actividades titulado “In Memoriam 2021”.
Este es uno de los eventos más importantes de la programación anual de los Espacios Anna Frank. El acto de este año fue “Reconstruyendo una historia que enaltece a Venezuela”, y contó con el patrocinio de las embajadas de Alemania, Argentina, España, Francia, Italia, Polonia, Portugal, Reino de los Países Bajos y Suiza.
Desde el 15 hasta el 27 de enero, se llevó a cabo la proyección en línea del documental “Caribia y Köenigstein, Los barcos de la esperanza”. A su vez, se realizó una tertulia en la plataforma Zoom para abrir un espacio de reflexión y memoria.
Participación de Italia en “In Memoriam 2021”
El evento contó con las intervenciones de: el embajador Milos Alcalay, presidente de Espacio Anna Frank; el encargado de negocios de Italia, Plácido Vigo y el embajador de Alemania en Venezuela, Daniel Kriener.
Para el encargado de negocios de Italia en Venezuela, Plácido Vigo, esta es una fecha que tiene que permanecer tanto en los corazones como en la mente de toda la humanidad. Con el fin de que los sucesos que se llevaron a cabo bajo el régimen de Adolf Hitler no se vuelvan a repetir en el futuro.

“El número infinito de muertos, los horrores que vivieron el pueblo judío ha sido una de las peores tragedias de la humanidad. Debemos recordar, siempre, porque nunca es suficiente; no es una opción olvidar y borrar este genocidio de nuestra historia”.
En representación de Italia, el encargado de negocios expresó su agradecimiento a más de 500 espectadores que se unieron para vivir la experiencia del In Memoriam 2021. Como última reflexión, Plácido Vigo ve el futuro con esperanza y con la convicción de que hay que seguir trabajando para que la historia no se vuelva cíclica.
¿De qué va el documental?
“Caribia y Köenigstein, Los barcos de la esperanza”, es una película escrita y dirigida por el cineasta venezolano Jonathan Jakubowicz. Relata la travesía de la comunidad judía que viajó desde Europa a América en búsqueda de un nuevo hogar tras su huída de los horrores de la guerra.

“Dos barcos, Caribia y Köenigstein, zarparon desde Hamburgo con 251 judíos, en su mayoría vieneses, llegan en 1939 a costas venezolanas. Una travesía dramática, en el que su desembarco es negado por varios países. Venezuela, que no era el destino, generoso, les abre sus puertas ”.
Una comunidad que apuesta por Venezuela
Los cedimientos que han forjado a Venezuela, viene en gran parte del apoyo y trabajo de diversas comunidades que han venido al país. Entre ellas tenemos que destacar la diáspora italiana, una de las comunidades más grandes y longevas que residen en el Venezuela.
En un principio, la comunidad italo-venezolana llegó a presentarse paulatinamente, tanto así, que sus números no sobrepasaba de unos tantos miles de habitantes. Todo cambió después de la Segunda Guerra Mundial.
A mediados de los años 50, el presidente Marcos Pérez Jiménez promovió la inmigración europea a tierras criollas. Con esto, más de 300.000 italianos llegaron a Venezuela, representando para la época más del 7% de la población venezolana.
Foto de portada. Autor: Espacio Anna Frank


